Los trolls


Hace muchos años, en un reino rodeado por un inmenso bosque, vivía una princesa llamada Lorá, Era conocida por su  bondad, y su reino prosperaba gracias a su liderazgo. Pero el bosque que rodeaba el reino, conocido como El Bosque de los robles , era temido por todos, incluso por los leñadores que trabajaban cerca y Nadie se atrevía a adentrarse demasiado en él, pues los ancianos contaban historias de seres extraños y peligrosos que habitaban en su interior: los trolls. Que eran criaturas enormes y grotescas, cubiertas de musgo y tierra, con ojos amarillos rojizo que brillaban en la oscuridad. Un día, la tranquilidad del reino se vio mermada pues los leñadores, que talaban madera se adentraron en el bosque para la construcción de una nueva fortaleza, pero estos empezaron a desaparecer misteriosamente. Al principio, las desapariciones fueron atribuidas a accidentes o a animales salvajes, pero pronto los aldeanos comenzaron a murmurar que los trolls del Bosque de los robles se estaban llevando a los leñadores como castigo por atreverse a cortar sus árboles. Al saber esto la princesa se adentro a lo más profundo del bosque  a buscar respuestas a las desapariciones  Allí, en medio de la oscuridad, vio una gran figura que se movía entre las sombras. Era un troll,  observándola con ojos que brillaban como dos soles amarillos.

—¿Por qué has venido aquí, humana? —gruñó el troll, su voz retumbando como un trueno.

Ella no se asustó. Con voz firme, respondió:

—He venido a detener el sufrimiento de mi gente.  Quiero entender por qué atacan a nuestros leñadores.

El troll sorprendido por la valentia de la princesa  dio un paso al frente y le dijo:

—Los leñadores han cortado demasiados árboles. Ellos no ven que somos los guardianes de este bosque, y cada árbol que talan es un daño a nuestra  Madre Tierra

Ella comprendió en ese momento que los trolls no atacaban por malicia, sino porque el bosque estaba siendo destruido que talaban sin parar y solo querían protegerlo.

La princesa, pensó en una solución que pudiera beneficiar a ambos lados. Propuso:

—No queremos destruir el bosque ni a sus guardianes. Pero necesitamos madera para nuestras casas y nuestras tierras. Propongo un acuerdo: cada leñador talará solo lo que el bosque puede dar sin dañarse. A cambio, les daremos una parte de nuestra cosecha y plantaremos y cuidaremos nuevos árboles para mantener el equilibrio, y juntos protegeremos este lugar que es tan importante para todos.

El troll se quedo en silencio, considerando sus palabras. Finalmente, asintió, está bien ...

—Si cumples tu promesa, dejaremos de atacar a los humanos.

Con el acuerdo sellado, la princesa regresó al reino y habló con los leñadores. La princesa visitaba regularmente el bosque, compartiendo ofrendas y agradecimientos con el  troll y poco a poco, la paz se restauró.

Los leñadores trabajaban en armonía  con el Bosque ya no era un lugar de miedo, sino de respeto y equilibrio. gracias a la valentía de una princesa y la sabiduría del troll, el reino se mantuvo en armonía con la naturaleza... 

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